Cómo volver a ti y empezar a escucharte

 Vivimos pendientes de todo.

De lo que hay que hacer,
de lo que esperan de nosotras,
de lo que no puede fallar.

Vamos de un sitio a otro
resolviendo, cumpliendo, llegando a todo.

Y sin darnos cuenta,
nos vamos dejando para después.

Pero… ¿en qué momento dejaste de estar pendiente de ti?

No de lo que haces,
ni de lo que consigues,
sino de cómo estás de verdad.

A veces no es algo grande.

Es simplemente ese momento en el que te preguntas
y no sabes muy bien qué responder.

O cuando todo sigue funcionando por fuera,
pero por dentro sientes que algo se ha desconectado.

Nos han enseñado a estar para todo,
menos para nosotras mismas.

A sostener, a cumplir, a seguir.

Pero no tanto a parar
y escucharnos.

Y quizás no se trata de hacer más.

Ni de cambiarlo todo.

Ni de hacerlo perfecto.

Quizás solo necesitas parar un momento
y escucharte de verdad.

Aunque sea en medio del día.
Aunque sea sin hacer nada especial.
Aunque sea con algo pequeño
que te lo recuerdes.

Porque cuando te escuchas,
todo empieza a colocarse de otra manera.

Y quizás,
en medio de todo,
volver a ti
sea el principio de todo lo demás.

Regresar al blog