Sobre mi

Marta

Este proyecto lleva mi nombre y una parte de mi historia.

Nace de la necesidad de volver a mí
tras una etapa complicada
en la que entendí lo fácil que es estar pendiente de todo
menos de una misma.

Amarta no es solo un nombre.

Es también una forma de recordarme algo esencial:
amar-te.

Con el tiempo fui entendiendo
que lo que sentimos influye en cómo vivimos
y empecé a profundizar en el mundo de la educación emocional.

Hoy, todo ese recorrido forma parte de lo que hago.

Cada colección nace de algo real:
de cómo sentimos,
de cómo nos regulamos,
de la forma en la que confiamos, conectamos
y aprendemos a fluir.

No busco solo crear algo bonito,
sino algo que tenga sentido.

Por eso cada pendiente es ligero,
pero con intención.

Un pequeño anclaje
que te acompañe
y te devuelva a ti.

Este proyecto se apoya en mi formación en Educación Emocional para el Bienestar (Universitat de Barcelona) y en Ecología Emocional (Fundació Àmbit).